N.H.D. Juan Pedro Rodríguez Manjón-Cabeza, Coronel de Ingenieros y Diplomado del Estado Mayor, ha hecho donación de su faja militar a la Santísima Virgen del Rosario, en acción de gracias por sus años de servicio.
La faja de oficial de Estado Mayor es una pieza de color celeste con borlas doradas que ciñen los oficiales de Estado Mayor en el uniforme, siendo símbolo distintivo de este Cuerpo. Será entregada y bendecida durante la Función Principal en honor de la Santísima Virgen del próximo día 6 de octubre.
Su verdadero nombre es faja, y no fajín como lo llamamos habitualmente. Como curiosidad, esta faja es anudada en el lado derecho, y no en el contrario, como es habitual en las fajas rojas.
Su verdadero nombre es faja, y no fajín como lo llamamos habitualmente. Como curiosidad, esta faja es anudada en el lado derecho, y no en el contrario, como es habitual en las fajas rojas.
Entre los datos biográficos del donante hemos de resaltar que D. Juan Pedro es alcalareño, hijo de Antonio y
Carmen (+), siendo el menor de cinco hermanos (Antonio, Navidad, Carmen, Leonor
y él). Nació en Alcalá el 4 de abril de 1958 porque su padre, militar en la reserva, había obtenido el puesto de auxiliar administrativo en la oficina de la Delegación Nacional de
Ciegos (ONCE) de esta ciudad y unos meses antes, toda la familia (que incluía a
los abuelos maternos Pedro y Eduarda), se habían instalado definitivamente en la casa
donde nació, sita en la calle Juan Maldonado, 10.
Su infancia la recuerda pasándola felizmente en Alcalá, en el seno de su familia, yendo en sus años de párvulo (como casi todos los
chavales de su generación) a “Las monjas de la Caridad” y los siguientes
estudios de primaria a uno de los pocos colegios nacionales existentes, en su
caso Concepción Vázquez, cerca de la Iglesia de San Agustín. Posteriormente realiza su
ingreso en el primer curso (1968-69) de bachiller en los Salesianos, donde supera los seis cursos hasta pasar al
Instituto Cristóbal de Monroy para superar COU. Se siente muy orgulloso
de su formación y estudios llevados a cabo en su pueblo, en especial del paso
por los Salesianos, que considera que le ha servido y marcado con un cierto sello
de identidad.
Precisamente cuando estudiaba en
los Salesianos en 1970, de la mano de su antiguo compañero de clase N.H.D. Miguel
Ángel Zarza Palma (+) entra a forma parte de la Hermandad, la conocida “Cofradía
de los Salesianos”, tanto porque sus Titulares se custodiaban en la Capilla del Colegio, como porque prácticamente sus componentes y nazarenos procedían del mismo. Él llegó a conocer “la primera sede” de la casa de hermandad, ubicada
en una de las viviendas de la Callejuela del Carmen, aunque poco tiempo después
pasarían a ocupar la actual.
En la Casa de Hermandad
ayudaba como los muchachos de su edad, en todo lo que se necesitaba: acarrear tiestos,
insignias, limpiar candelería, montaje y desmontaje de los pasos (flores,
cera,..etc). Recuerda con gran cariño ese tiempo aunque por aquel entonces la Hermandad atravesaba momentos de dificultad, pocos hermanos, poco presupuesto,
si bien mucha entrega e imaginación para llevar a buen fin la estación de
penitencia. Destacaba entonces la figura de D. Miguel Jiménez Martínez, al que a veces le
escuchaba desde un segundo plano, su intercambio de opiniones, posibles cambios de fecha de la Estación de Penitencia (se
procesionaba en Jueves Santo, el mismo día que la Amargura), la dificultad para pagar costaleros, la posibilidad de instalarse en la parroquia del nuevo
barrio de Pablo VI (que no se llevó a efecto…). En fin, que en la Cuaresma y en el mes posterior al de la Estación de penitencia, cuando era menester, pasaba muchas
horas con sus amigos y hermanos cofrades en la Hermandad. A partir de los años 80 la Hermandad se consolida y vive un gran auge, pero D. Juan Pedro no lo
disfrutaría.
A partir de 1975, y como consecuencia de su
ingreso en las filas del Ejército de Tierra, su vida toma un giro tan radical que
prácticamente deja nuestra ciudad para llevar otro tipo de vida muy activa, pero
dedicada al servicio de las armas, es decir, de España. Esto le ha supuesto
trasladarse con frecuencia por diversos lugares nacionales y extranjeros. Primero, en su ciclo de formación en las Academias a Tremp (Lérida), Zaragoza y Burgos, después por sus destinos obtenidos en Sevilla (capital), Zaragoza, Lérida, Ceuta, Madrid, Lisboa
y Moscú, e incluso por cometidos de sus responsabilidades como representante de las FAS
españolas, a ciudades europeas como París, Berlín, Florencia, Bruselas,
Estrasburgo…y por misiones en el extranjero a países como Bosnia i Herzegovina,
Kosovo, Afganistán. Con este amplio periplo, bromea diciendo que se ha convirtido en un “alcalareño
universal”.

Como militar ha alcanzado el empleo de Coronel de Ingenieros del Ejército de Tierra, actualmente en la Reserva, y en su ya dilatada trayectoria, ha superado diversos cursos operativos como los de Buceo del Ejército, Especialista NBQ (Nuclear, Biológica y Química), Medio Ambiente, Operaciones Psicológicas y otros. Es Diplomado de Estado Mayor del Ejército, habla inglés, francés y portugués. Ha sido distinguido con cuatro Medallas al Mérito Militar con distintivo blanco, es Caballero de la Real Orden de San Hermenegildo en sus categorías de Cruz, Encomienda y Placa y tiene varias felicitaciones por su paso en destinos internacionales de la OTAN.
Como cargos principales, ha estado al mando del Regimiento de Ingenieros de Ceuta, ha dirigido el Área de Extranjeros en el Ministerio de Defensa y ha sido Agregado de Defensa a la Embajada de España en Moscú. Como Oficial de Estado Mayor, ha servido en los Cuarteles Generales del Ejército, de la Comandancia General de Ceuta, del Mando Conjunto de Operaciones y del extinto Mando Conjunto de Lisboa adscrito a la OTAN.
En su faceta más personal, se considera aficionado a la música (antigua, clásica, flamenco, popular…de todo estilo) y expresiones artísticas en general, por ello aprovecha toda posibilidad de asistir a museos, exposiciones y conciertos en vivo. Es padre de Elena y Carlos, y abuelo de Alejandra (hija de Elena).
En su reencuentro con su pueblo natal, donde parece que ha instalado su “cuartel de invierno”, (aunque él dice que nunca se sabe: si sales para martillo, del cielo te caen los clavos), ha recuperado el contacto con viejos amigos y la participación en la vida social alcalareña, es decir ha vuelto a sus raíces, y a sus antiguas costumbres. Entre ellas, destaca la de vestirse de nazareno y acompañar a la Virgen del Rosario en la estación de penitencia cada Domingo de Ramos.
El próximo día 6 de octubre cumplirá con la petición que le hiciera hace unos años su amigo y entonces Hermano Mayor D. Manuel Vicente Gómez, de ofrecer su Faja de Oficial de Estado Mayor, el distintivo de mayor prestigio entre los Oficiales componentes del
Ejército de Tierra, Guardia Civil e Infantería de Marina, para que forme parte del ajuar de Nuestra
Señora la Santísima Virgen del Rosario, a cuya advocación D. Juan Pedro está
adscrito desde los inicios en nuestra Hermandad.
En sus propias palabras: “Con suma humildad y respeto, realizo la ofrenda de mi Faja de Estado Mayor a Ntra. Sra. la Virgen del Rosario, lo que supone para mí un gran honor, que especialmente dedico a la memoria de mis queridos padres (qepd), de sólida Fe católica, que nos transmitieron a mis hermanos y familia, sus tradiciones, muy especialmente las que rodean y visten a la Semana Santa alcalareña”.
En sus propias palabras: “Con suma humildad y respeto, realizo la ofrenda de mi Faja de Estado Mayor a Ntra. Sra. la Virgen del Rosario, lo que supone para mí un gran honor, que especialmente dedico a la memoria de mis queridos padres (qepd), de sólida Fe católica, que nos transmitieron a mis hermanos y familia, sus tradiciones, muy especialmente las que rodean y visten a la Semana Santa alcalareña”.